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Tips para enamorar a los niños y las niñas de la lectura

Escrito por: Andrea Lectora

Llegó la hora de ponernos en sus zapatos

"Debería leer esto o aquello... A su edad debería leer libros sin ilustraciones. Debería leer media hora al día... Debería concentrarse y no perder de vista el libro. " ¡Basta! Llegó la hora de ponernos en los zapatos de los niños para transmitir el amor por la lectura. Pero… ¿cómo lo hacemos?


 A menudo, la lectura se convierte en una actividad agotadora y frustrante para los niños. El libro, al ser un recurso que asociamos con procesos de enseñanza y aprendizaje, termina despojándose de funciones como la diversión, el juego y la creatividad, recursos que si sabemos usar a favor de la consolidación de nuevos lectores, nos traerán un montón de satisfacciones, además de poner al libro en el lugar que se merece: el mejor juguete del mundo — no se le acaba la pila, seduce nuestra imaginación y nos traslada a lugares fantásticos —.

Pero entonces, ¿qué podemos hacer? Bueno, es hora de abrir los ojos y los oídos, de escuchar lo que los niños y niñas tienen para decirnos y ponernos en sus zapatos. Por supuesto que como adultos, puede ser difícil entender lo que siente o piensa un niño, pero al fin y al cabo, un día también lo fuimos. Así que llegó la hora de afinar nuestra sensibilidad, volver a jugar y a soñar con los deseos más alocados y profundos, ¿y para qué?, para poder conectarnos con los niños, inventar los mejores juegos, y en vez de imponer, dar ejemplo y transmitir el amor por la lectura.

Es muy raro que a alguien lo obliguen a jugar con juguetes, todo lo contrario, somos nosotros los que pedimos los juguetes, y es en eso lo que debemos convertir los libros. Es necesario que desde la primera infancia les demos a los niños y las niñas los libros como lo que son, un juguete. Tenemos opciones como los quite book o libros sensoriales, que los bebés van a poder morder mientras descubren los colores, sienten las texturas y desarrollan habilidades motoras. Y cuando sean un poco más grandes, los Kamishibai, cuentos de origen japonés que con el uso de teatrines y láminas narran historias de forma casi mágica y única, como el fantástico Teatro de sombras del Sr Andersen, que también pueden leer en MakeMake, aquí.

Durante el crecimiento, los niños fortalecen su personalidad y manifiestan sus gustos y temas de interés, así que los libros deben responder a eso. No necesariamente debe ser un libro que tenga el objetivo de enseñar, sino que aborde sus intereses a través de historias divertidas e ilustraciones. De esa manera, no imponemos al libro la responsabilidad de educar, sino que le damos la posibilidad de entretener. Hay edades en las que estamos obsesionados con los dinosaurios, las hadas, las brujas o las manualidades, ese es el momento de ofrecerles a los niños historias que traten esos temas.

Por otro lado, ¿qué tal si creamos un espacio genial que invite a la lectura y el juego? Bueno, esa es otras de las posibilidades. Un lugar que inspire a los niños a acercarse a los libros, que siempre esté acompañado de juguetes, materiales para hacer manualidades y muebles confortables. Allí deben tener variedad de libros (con diversos temas, tipos de letra e ilustraciones, distintas extensiones, etc.), para darles la opción de escoger lo que les apetece en cada momento de acuerdo con su nivel de cansancio o estado de ánimo. Pueden inspirarse viendo las imágenes que les dejo en este tablero de ideas.

Otros dos factores importantes son: la disciplina y el ejemplo. Indudablemente la lectura es un proceso que requiere de concentración y esfuerzo, así que para no convertirla en una tortura, podemos enseñar a los niños a leer como les enseñamos a practicar un deporte o a tocar un instrumento, y esto puede motivarlos a practicar la lectura con constancia y voluntad. Así mismo, dicen por ahí que no hay mejor forma para enseñar que con el ejemplo, y en eso estoy totalmente de acuerdo. Cuando los niños y las niñas ven un hábito reflejado en sus papás, van a querer imitarlo y repetirlo.

Y para finalizar he dejado uno de las tips más importantes, la lectura en voz alta. Esta es una de las acciones más beneficiosas a la hora de enamorar a los niños y niñas de la lectura. Como actividad social que es, nos permite transformar la lectura en un momento para compartir en familia, dando vida al texto y llenándolo de la teatralidad que se merece.

En resumen, no olvidemos que para enamorar a un niño de la lectura no hay una fórmula mágica, pero podemos intentarlo teniendo en cuenta que:

  • La lectura no debe ser una actividad que se imponga.
  • Leer debe convertirse en una actividad de entretenimiento: debemos asociar la lectura con juegos y actividades placenteras.
  • Los libros deben satisfacer los gustos e intereses de los niños.
  • La mejor forma de enseñar un hábito es el ejemplo.
  • La lectura en voz alta es un aliado para el disfrute de los libros.

 

Ahora que ya hemos decidido ponernos en los zapatos de los niños, es el momento de disfrutar de la literatura infantil, del juego y la compañía. Y nunca olvidemos que antes de comprar a nuestros niños y niñas un libro, lo mejor es preguntar.

 

Este blog fue escrito por Andrea Fonseca de @andrelectora